AGRUM

Consultoria agraría

     La Gestión Integrada de Plagas (GIP) es una estrategia de control que consiste básicamente en la aplicación racional de una combinación de medidas biológicas, biotecnológicas, químicas, culturales o de mejora vegetal, de modo que la utilización de productos fitosanitarios se limite al mínimo necesario.

    Estas medidas de control se deben combinar con el fin de mantener los niveles poblacionales de plagas por debajo de sus umbrales económicos de daños.

    Todas las explotaciones agrícolas deberán aplicar los principios generales de la Gestión Integrada de Plagas (GIP) a partir del 1 de enero de 2014, según el Real Decreto 1311/2012 de 14 de septiembre.

    Además en el Real Decreto 1311/2012 se indican una serie de exigencias que deberá cumplir obligatoriamente el agricultor:

           

-        Cuaderno de campo debidamente cumplimentado

-        Facturas de los productos fitosanitarios aplicados

-        Comprobantes de entrega de los envases vacíos en los puntos autorizados

-        Certificados de inspección de los equipos de aplicación de productos fitosanitarios

-        Asesoramiento en GIP por parte de un técnico especializado. Esto sería obligatorio para los propietarios de fincas que cumplan una serie de requisitos, según superficie, cultivo, manejo, etc. 

 

Bolentín Oficial del Estado (BOE), sobre uso sostenible de productos fitosanitarios

Lista de cultivos exentos de asesoramiento en gestión integrada de plagas